
Quiero conocer todo tu ser con un beso
quiero saber cuando estoy bien o incorrecto
quiero aprender a recorrer solo mi universo
quiero desenchufar mi corazón
Quiero quemar la miel de los labios del deseo
quiero soñar que los vagabundos consigan empleo
Quiero desenchufar mi corazón
yo también quiero desenchufar el mío.
ResponderEliminarSaludos.
ResponderEliminarGracias por pasarte por mi "caseta" de perra feliz-
Me ha encantado tu poema, ahora paso a visitar tu otro blog.
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminaryo tambien quiero saber cuando estoy bien o incorrecto porque creo que cada dia se me agota la conciencia...
ResponderEliminarMe gusta mucho, yo en vez de desenchufar mi corazón lo que he hecho es comprarle una batería que cuando llegan los malos momentos lo deja invernando.
ResponderEliminarPor qué no sigues se paró tu corazón del todo?
ResponderEliminarUna camilla entra a toda velocidad en la sala de reanimación, electrodos, adrenalina, no responde, una enfermera saca un libro de un cajón, todos la miran sorprendidos, comienza a leer
ResponderEliminar"Volverás a mi huerto y a mi higuera:
por los altos andamios de las flores
pajareará tu alma colmenera
de angelicales ceras y labores.
Volverás al arrullo de las rejas
de los enamorados labradores.
Miguel Hernández "
Se escucha un sonido, es el pitido del cardio, el corazón solitario en la camilla empieza a palpitar de nuevo, todos sonríen.
Siempre se había guarecido en sus brazos, bajo su abrigo.
ResponderEliminarPor eso, sin pensarlo dos veces, se puso los zapatos de caminar desconsuelos,
y corrió una vez más, en busca del abrigo que la arropaba sin condiciones.
Pero en esta ocasión, no hubo abrazo.
Los parches arrancados, ya no tapaban ningún roto, Y sólo encontró,
una descosida coraza con goteras, por la que se colaron sus penas, como chuzos.
El abrigo que siempre la cobijó, se cansó de ser paraguas.
.
Agua y más agua, le caía encima, regando el pelo que languidecía en sus mejillas.
Todo ese líquido, resbalaba por su cara, los ojos indefensos,
temblorosos como los ¨pucheros ¨ de un niño, antes de brotar el llanto.
De la nariz llorosa rojo escarlata,
un gorgoteo discontinuo asomaba, semejante al cuco de un reloj,
y una mueca interrogante, torcía su sonrisa inacabada.
Se empapó enterita.
Desolada sin más… esperó que escampara.
Regresó a casa con su desamparo, el frío nadando en los huesos.
Las manos violáceas, llenas de nada, parecían gritar su nombre,
con miles de alfileres clavándose.
Las penas, con resignación, se metieron sigilosamente bajo la piel.
Asimismo, con gran templanza y esmero, escondió ¨ Ese Día ¨,
debajo de la cama, delicadamente amortajado dentro de unos zapatos mojados,
que nunca volvería a ponerse.
Por ultimo, cogió una hoja de papel secante, y dejó una nota escrita…:
1- Comprar un paraguas
2- Arreglar el calentador
Poco después de acostarse y apagar la luz, se levantó, volvió a la nota,
y añadió una ultima cosa:
3 - Regalarle un abrigo nuevo
Te digo una cosa como tu no sigas con este blog me pongo yo a escribir como Petra o como ScrinS, me da igual...sabes es que no tengo ni para comprar papel.
ResponderEliminary como aquí es gratis
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